De la idea al clic, ¿cuándo surgió la fotografía?

En 2011 nació un fascinante proyecto online a partir de una de las preguntas que más pueden revelar sobre nuestra personalidad:

Si tu casa estuviera ardiendo, ¿qué salvarías del fuego?

Esta cuestión inspiró una web y un documental que explora, a través de fotografías mandadas por miles de usuarios, el debate sobre qué es importante y qué tiene valor emocional para cada persona. Desde instrumentos, libros o dispositivos tecnológicos hasta ropa, cuadros o souvenirs, cada caso contaba una historia única sobre quien la mandaba.

Sin embargo, la mayoría de los cientos y cientos de ejemplos que recibió la web tenían algo en común. Algo que, con total seguridad, tú también has pensado al leer y responder la pregunta que hemos formulado unos párrafos atrás.

Algo muy sencillo, no demasiado grande, que encierra poderosas emociones y recuerdos.

Exacto. Fotografías.

La auténtica fotografía nos hace sentir todo tipo de emociones

Casi 200 años capturando emociones

Desde su aparición en Francia en 1827, la fotografía se ha convertido en uno de los formatos más fascinantes, dando lugar a otras artes tan populares como el cine (una película no es más que una secuencia de imágenes reproducida a gran velocidad).

Una foto tiene el poder de transportarnos hacia atrás en el tiempo—incluso hacia adelante— expanden nuestra imaginación y nos llevan de viaje a lugares en los que nunca hemos estado. Nos hacen sentir nostalgia, intriga, creatividad, amor e incluso repulsión. Nos enseñan cómo fue el pasado, y cómo puede ser el futuro.

El chispazo inicial francés

Y todo empezó con las vistas de unos tejados en Francia. En 1827, el inventor francés Joseph Nicéphore Niépce consiguió capturar la primera fotografía, marcando el inicio de este revolucionario medio. La imagen mostraba los tejados que se extendían desde su ventana, expuestos a la cámara durante 8 horas.

Colaborando con Niépce, Louis Daguerre mejoró los rudimentarios procesos de las primeras cámaras hasta inventar el daguerrotipo en 1839. Este método exponía la imagen en una placa de cobre, permitiendo capturarla de forma más nítida y en menor tiempo. Gracias al daguerrotipo se tomó la primera fotografía con una persona en ella.

Este sistema ganó popularidad y contó incluso con el apoyo del gobierno Francés, permitiendo a miles de personas inmortalizar y hacer tangibles recuerdos en forma de retratos.

Los amateurs también tienen cabida

Fuera de Francia, el inventor inglés William H. Fox Talbot desarrolló su propio sistema para capturar fotografías basado en la cámara oscura. Este método, el calotipo, no era tan preciso como el daguerrotipo, pero permitía la reproducción de las imágenes obtenidas.

Cuando Daguerre patentó su sistema, Talbot se dió cuenta del potencial de los calotipos, y decidió promocionarlos entre la sociedad de la época. Con su libro «The Pencil of Nature,» Talbot llevó el interés por la fotografía a las clases altas, dando pie a la fotografía amateur.

La fotografía seguiría siendo un hobby exclusivo de las clases altas hasta 1888, cuando Kodak creó la primera cámara de consumo para las masas. Presentada bajo el eslógan «Pulsa el botón y nosotros haremos el resto,» la cámara de Kodak simplificó la toma de fotos. Como prometía su claim, los usuarios sólo tenían que darle al botón y la marca se encargaría de devolverle sus fotografías impresas.

De pesadas cámaras a selfies veraniegos

¿Cuál es el origen de la fotografía?

La fotografía despegó y entró en una era de numerosos avances tecnológicos con la llegada del siglo XX. La invención de la película de 35mm por parte de Leica en 1925 hizo las cámaras aún más accesibles para el público general. En 1927, el ingeniero de Kodak, Steve Sasson, creó la primera cámara digital, dando el primer paso que llevaría a la incorporación de cámaras en nuestros smartphones, permitiéndonos echar selfies en la playa en nuestras vacaciones.

Durante estos casi 200 años de historia hemos tomado todo tipo de fotografías, desde impresionantes retratos hasta fotos borrosas de la luna. Pero si hay algo que hemos aprendido es que una buena fotografía no depende tanto de la técnica como de la emoción y la historia que consigue transmitir.

Por eso, hemos juntado nuestras fotografías más auténticas, reales y arrebatadoras en un mismo lugar, para ayudarte a trasladar esas emociones a tus proyectos.

Echa un vistazo y déjate cautivar por el poder de las imágenes.